Política

Actor Alejandro Montenegro Banco Activo Saqui//
Réquiem a la UPR, víctima de la tormenta perfecta

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La UPR necesita estar acreditada. La agencia acreditadora que nos corresponde es Middle States (MS). La acreditación nos otorga, entre otras cosas, acceso a beneficios del Título IV: Becas Pell, préstamos estudiantiles y “grants” para investigación. Además, “bragging rights” entre los egresados de que sus diplomas provienen de una universidad debidamente acreditada. Por lo tanto, Middle States se convierte en el “gatekeeper” —portero— de nuestro primer centro docente en cuanto a poder funcionar

Middle States, como acreditadora, actúa bajo normas y reglamentos rigurosos. Entre sus normas, MS tiene que quedar convencida de que la universidad a ser acreditada cuenta con los recursos para poder ofrecer lo que promete; y que goza de autoridad suficiente para poder gobernarse como entidad académica. Como universidad del estado, el estado debía respaldar a la UPR en su afán de ser la casa de estudios y la casa de las ideas en entera libertad académica, garantizando así su gobernabilidad.

Alejandro Montenegro Banco Activo

En tiempos de precariedad económica el estado no puede abandonar a la UPR respecto a su gobernabilidad. La UPR no representa un gasto. La UPR representa una inversión hacia el futuro de Puerto Rico; un proyecto de país. MS detecta flaqueza respecto a la gobernabilidad de la UPR —al extremo de que se pone en riesgo su acreditación en todos los recintos— y reclama informes financieros que prueben que tiene con qué. Pero desde la presidencia del Dr. Miguel Muñoz, en 2013, la UPR no suple esos informes. MS tiene que obedecer sus normas y reglamentos y, al día de hoy, se da cuenta de que la UPR está impedida de estructurar su propio cuadro financiero como institución académica. Tiene que pedirle permiso a un ente extrauniversitario y extrapuertorriqueño que es la Junta de Control Fiscal

A la Junta Federal de Control Fiscal lo menos que le interesa es la integridad académica de la UPR. La junta vino a defender los chavitos de unos bonistas a quienes varias administraciones gubernamentales les deben dinero, en cantidades aún por auditar, consecuencia de unos negocios aun por aclararse. La junta ha decidido que un corte de $400 millones a la UPR es necesario para cuadrar la “deuda” de Puerto Rico

El emblema de la UPR no es el corderito. Es el emblema del estado. Pero el estado ha puesto a la UPR en precario ante la MS, cuya función es velar porque la UPR tenga gobernabilidad para poder ser acreditada y cumplir con su encomienda académica. Middle States has no other choice!

Sin acreditación, la UPR deja de ser universidad. Ya el rector interino de Río Piedras, el Dr. Luis A. Ferrao, ha reunido su claustro para pedirle planes de cierre a dos años plazo. ¡Ah! Y que vayan planificando el “Teach Out”; el protocolo de reubicar estudiantes en otras universidades donde puedan completar sus programas de estudio. Me pregunto: un estudiante doctoral de Ciencias Marinas cuya disertación sea los efectos del cambio climático en arrecifes de coral, ¿dónde sería su “Teach Out”? ¿En Woods Hole, Massachusetts? ¿En Scripps, La Jolla, California? Sorry! Allá no hay arrecifes de coral

Lloverán los litigios de estudiantes reclamando incumplimiento a la UPR respecto a sus programas de estudio. Los estudiantes que están endeudados con préstamos y a quienes se les haya arrancado la alfombra debajo de sus pies: ¿se les cancelará su préstamo? ¿Quién atenderá esos reclamos? ¿La Junta de Control Fiscal? ¿La Fortaleza? ¿La UPR?

Ante el presente cuadro real, la UPR está impedida de someter informe propio. ¿Estará entonces obligada Middle States a denegar la acreditación a la UPR. ¿Y la junta? ¡Qué le importa!

Descanse en paz la UPR