Política

Estoy molesto con Diosdado y Maduro ¡Votaré por Adolfo Hitler!

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No soy de los que creen que el pueblo todo es sabio y consciente del proceso revolucionario. Tenemos más de 7 años de una guerra plena en lo económico y en lo político contra la Revolución, una guerra sistemática, bien pensada, muy sutil que ha traído mucha confusión y pesar en el pueblo donde señalan al gran culpable al Presidente Nicolás Maduro y su equipo

No hay cosa más fastidiosa recibir la burlita y esa sonrisita sarcástica cuando un opositor celebra que su candidato haya ganado al chavismo. Unos cuántos me dicen: ¿Julio, qué pasó en Barinas?

Como no tengo todos los argumentos ni ando metido de cabeza por allá para saber los conflictos internos del chavismo qué más puedo decir. Pero cómo uno va aprendiendo de las derrotas y de las victorias que son muchas pudiera aportar una pequeña reflexión que enumeraré:

1-La guerra psicológica a través de los Medios y las Redes es permanente, se va impulsando una despolitización de la gente con el fin de desmovilizarla. Cuánta gente no ha movilizado la revolución estos años. La política norteamericana a través de los servicios de inteligencia es fragmentar las bases del chavismo, dividirlas, desmotivarlas porque esa fuerza vencida garantiza la caída lenta pero segura de la revolución.

2-Esa permanente campaña contra Nicolás Maduro y los cuadros más representativos de parte de los que se denominan Chavistas originarios y de la Izquierda más antigua en el país. Tenga o no razón eso hizo mella en muchos corazones porque con los argumentos de que se ha traicionado el Legado de Chávez se desmotiva al voto y la división. No hay cosa que más daño le hace al proceso que la intriga, la traición y el chisme politiquero.

3-La Guerra Económica ha sido un factor determinante en la desmovilización del pueblo ya que al ser asfixiado lo están haciendo no solo enemigos de la revolución sino de sí mismos porque cuando estas personas salen a votar por el contrario o se abstienen le están dando la oportunidad a la oposición de avanzar y controlar alcaldías, gobernaciones y quién sabe si triunfos mayores.

4-La ineficacia, burocracia, indolencia y corrupción de funcionarios de la Revolución es otro de los daños que está teniendo su costo político. Hace falta hombres y mujeres con compromisos de verdad con el proceso y con una claridad ideológica para asumir puestos de poder y de gobierno.

5-El famoso “Voto castigo” que más llamaría de “Autocastigo” porque a la larga el que un opositor a la revolución gane una alcaldía y una gobernación estamos poniendo en peligro todo el proceso socialista y del Legado de Chávez porque la derecha no tiene contemplaciones a la hora del asalto al poder. Recordemos que el objetivo principal del Gobierno de los Estados Unidos es acabar con la Revolución Bolivariana.

Esto se puede lograr ganando la derecha espacios de gobierno aunque no tengan el poder. Somos todos responsables cuando mi voto o no voto favorece a la derecha y la Ultra que busca instalarse en el poder en el país como lo ha venido haciendo en otras naciones.

No soy de los que creen que el pueblo todo es sabio y consciente del proceso revolucionario. Tenemos más de 7 años de una guerra plena en lo económico y en lo político contra la Revolución, una guerra sistemática, bien pensada, muy sutil que ha traído mucha confusión y pesar en el pueblo donde señalan al gran culpable al Presidente Nicolás Maduro y su equipo.

Hemos entrado a un nuevo año, tenemos el Poder y el Gobierno, no podemos dejarles a la Derecha porque los males serán mayores y esto traería hasta una guerra civil en la nación. Cada uno es responsable del proceso y aunque estemos inconforme y molestos en muchas cosas no podemos seguir saliendo con eso del Voto castigo a Votar por Adolfo Hitler.